El mundo de abajo se ahogó hace generaciones bajo la Bruma, una marea de niebla que se tragó la tierra. Los que vivían huyeron hacia arriba y nunca bajaron. Hoy navegamos el cielo alto en globos que flotan con éter, y los Volantes cruzan el vacío de nave en nave con arpón y alas. Caer es definitivo. Hoy aprendes a saltar.